jueves, 13 de junio de 2013

"Cometas en el cielo"


Recién termino de leer la página 380 del libro Cometas en el cielo... Fue simplemente el final del libro, pero esas 380 páginas fueron abriendo de a poquito algo en mi mente, me fueron despertando algo en el alma que ningún otro libro logró.
Luego de leer esta historia, de empezar a conocer un poquito lo que es Afganistán y todos aquellos países sumamente pobres, devastados por las guerras, deseé interiorizarme un poquito más... Tal es así, que en el epílogo del libro encontré la página web de una fundación que lleva el nombre del mismo autor del libro "Khaled Hosseini", quien desea con cuya fundación proporcionar refugios a las familias, oportunidades económicas y de empleo para las mujeres y educación a los niños.
Me destrozó el alma saber sobre el desamparo de los chiquitos, que la mayoría de ellos son huérfanos... Y como si fuera poco, bajo las circunstancias de Afganistán no se puede pretender certificados de defunción de los padres por lo que los niños huérfanos, que para la ley no lo son, no tienen la posibilidad de ser legalmente adoptados e ir por una vida mejor.
Que irónicos somos... Yo preocupándome porque tengo que esperar media hora para que el agua de la ducha se caliente, y ellos difícilmente encuentran agua, apenas para beber... Yo enojándome en el invierno cuando se me rompe el calefactor y en el verano cuando deja de funcionar el aire acondicionado, mientras que los afganos "más afortunados" viven en carpas y otros construyen pozos bajo tierra para "subsistir" tanto en los inviernos congelantes, como en los veranos terribles que deben padecer en el medio de la nada... Yo quejándome de la educación que tenemos, que aunque los sistemas educativos no sean los mejores, nos dan la posibilidad de aprender un poco de todo y ser alguien en este mundo, mientras que ellos se desesperan por poder educar a sus hijos para que no terminen en la servidumbre como ellos y que sus ideas los conduzcan y logren un país y un mundo mejor... Estamos sobrepasados de materialismo y somos tan poca cosa interiormente.
Hay tanto por saber, tanto por conocer, por informarnos... Deberíamos intentar salir de esta burbuja individualista y ambiciosa en la que vivimos y empezar a mirar para el costado, a interesarnos por el otro, por quienes nos rodean. Podríamos hacer feliz a tanta gente, que padece carencia de amor, con un mínimo gesto nuestro al que no se le podría llamar sacrificio; sino todo lo contrario, deberíamos sentir el placer, la satisfacción de dar, de ayudar. Empecemos a abrir nuestro corazón y ahí si, sentirnos útiles, sentirnos alguien, sentirnos humanos.








http://www.khaledhosseinifoundation.org/

No hay comentarios:

Publicar un comentario