lunes, 17 de diciembre de 2012




[El 21 de diciembre no será el fin del mundo. Apocalipsis significa revelación. Todo saldrá a la luz. Abramos nuestros corazones, llenémonos de Luz, de Energía, de Amor. Será una fiesta.]

Abriendo mi corazón

Todo tiene que ver con todo. Todo lo que sienta, todo lo desconocido que me ocurra es todo parte del mismo proceso, todo está relacionado con CRECER.
Ahora lo que viene es: LA APERTURA DEL CORAZÓN, creo que podría llamarlo así. Cuesta, duele, y mucho. No se imaginan lo que duele el alma. Duele porque me confunde de a ratos, me alegra en otros momentos, me enoja también... Ya ves, cuesta adaptarse a tantos altibajos emocionales.
Es como si toda mi vida, o bueno, desde que tengo uso de razón, hubiera conservado mi corazón dentro de una cajita, empaquetado, desde que vine al mundo, y nunca lo hubiera usado. O bueno, no tan así. Él siempre sintió, en determinados momentos estaba lleno de alegría, y, en otros, quizá lloró, pero a lo que voy es que nunca se manifestó. Nunca salió de sí, y por ende, viéndome desde afuera, siempre pude resultar una persona fría, descorazonada, hasta desalmada podría decir. Que fuerte eso, eh!
Pero bueno, yo creo que este proceso es el despertar de ese corazón. Ese que durante tanto tiempo estuvo allí jugando a las escondidas, porque si bien permaneció y permanece, todavía, mucho tiempo escondido, de a ratos aparece. De todos modos, como ya he dicho, este proceso duele y cuesta. Y esto sucede, porque es difícil para una persona que vivió mucho tiempo ajena a su corazón, adaptarse a él.. Cuesta tenerlo en cuenta y vivir haciendo lo que él dice. No es fácil empezar a expresar lo que siente este hermoso corazón de un momento para el otro. Pero... Duele al principio. Duele en los primeros intentos de "dar un abrazo dulce y  sincero" y decir un "te quiero mucho", con todo el significado que tiene esta frase.
Es como si a una persona que en su vida nunca hizo gimnasia, le dan un día de entrenamiento físico, es lógico  que al principio duela todo el cuerpo, pero después, éste, se va adaptando, y cada ejercicio resulta más sencillo. Algo similar sucede con el corazón hasta que se vaya abriendo y se vaya "ablandando".
Luego, a medida que va pasando el tiempo, con un poco de práctica todos los días, van a ver que lindo que es decir lo que uno siente, abrazar muy, muy fuerte a alguien que amemos, agradecer, pedir perdón, así como también expresarnos a través de las lágrimas y de las carcajadas... Vas a ver que vas a sentir el alma mas liviana y el corazón más lleno de alegría!



miércoles, 12 de diciembre de 2012

“A mí me cuesta ser cariñoso, inclusive en la vida amorosa. Siempre doy menos de lo que tengo. Mi estilo de querer es ése, un poco reticente, reservando el máximo sólo para las grandes ocasiones. De modo que si siempre estuviera expresando el máximo ¿qué dejaría para esos momentos (siempre hay cuatro o cinco en cada vida, en cada individuo) en que uno debe apelar el corazón en pleno? También siento un leve resquemor frente a lo cursi, y a mí lo cursi me parece justamente eso: andar siempre con el corazón en la mano.”