jueves, 30 de enero de 2014

Sentir, decir, hacer, SER.

¿Y si digo lo que siento, cuál hay? Cuánto tiempo más voy a seguir pensado cada cosa que digo, que al fin y al cabo, siempre pensando en la manera más correcta (y sutil) de decirlo, termino expresando otra cosa que no siento, y todo se confunde. Y todos se confunden. Piensan que lo que siento es tan leve como lo que digo... Pero no! Tengo un volcán en el alma de sentimientos y sensaciones, pero la existencia de este cuerpo las esconde, y a mí que se me hace tan difícil expresarme, se me complica más esto de ser yo misma.

Siento más, muchísimo más, de lo que manifiesto ya sea en palabras, abrazos, "te quieros"... Pero es que no puedo expresarme al máximo porque pienso tanto, pero tanto, antes de actuar, que el tiempo se pasa y el momento para accionar también. 
¿Para qué pensar tanto? Es que a veces (y en la mayoría de las veces) tengo miedo de salir lastimada si digo todo lo que siento. Otras veces es el orgullo que me hace ser indiferente (¿Para qué? Si quiero decirle un millón de cosas, si me gustaría ir de frente y cantársela todas en la cara mirándolo a los ojos). 

Yo soy muy sensible, y muy sentimental. Y aunque a veces sufra más de lo que el hecho merezca, o me parezca que alcanzar lo que quiero me cuesta más, no me interesa... Porque cuando lo logro, o me suceden cosas lindas, el sentimiento de felicidad también es más profundo y es como si lo disfrutara más... Por eso, me gusta ser así. Y me gusta también encontrarme con gente así. Pero, lamentablemente la superficialidad y el egoísmo están arrasando con todo, y cuesta tanto encontrarse con esa gente que me gusta. No tengo dudas de que existen, pero es que cuando el Universo me las pone en el camino me resulta difícil identificarlas... Y me resulta más difícil aún, ser yo misma abiertamente con ellos. Tengo miedo de que sean como el resto, y resultar lastimada. Entonces, al principio, me muestro con esa barrera, un tanto artificial y superficial que me creé yo misma por las dudas, para sentirme un poquito más protegida al menos al principio... Y cuando me doy cuenta de que realmente no son como el resto, de que merecen la pena, de que quiero tenerlos en mi vida para siempre, se desaparecen. Y yo creo que se van porque todas las cosas que tendría que haber dicho y hecho a su tiempo, me las callé, y no fui quien realmente soy. (Aunque... ¿Y si a lo mejor el Universo mismo me las saca de mi vida porque no son lo que me parecía? Porque al fin y al cabo si eran tan "como a mí me gusta", tan sentimentales, o mejor dicho "sentipensantes"... Por qué no fueron honestos con lo que sentían, y me lo demostraban? Y bueno, ahí está: "UNO ES LO QUE HACE". Entonces dejemos de pensar tanto y hagamos lo que sentimos en el momento que lo sentimos. En nuestras acciones se refleja lo que somos y queremos).

"Toda la vida es ahora". No nos llenemos de preguntas y dudas... Olvidémonos del "¿Qué pasará si hago esto?", "¿Qué pensará si digo aquello?". Lógicamente puede que no a todos les agrade lo que digamos o hagamos, pero y qué? Si estamos siendo nosotros mismos, qué mejor? A veces nos ayudará, y otras no tanto... Pero el hecho de escupirlo todo, nos aliviará. Como dijo Sabina: "por decir lo que pienso sin pensar lo que digo, más de un beso me dieron y, más de un bofetón". Así que basta. Vivamos el aquí y ahora. No nos reprimamos más. La vida es una, y se pasa tan rápido. Si no decimos y hacemos lo que sentimos ahora, cuando lo vamos a hacer? Seamos libres, sintámonos libres. Ahí está la clave de la felicidad.  






[Soy pan, soy paz, soy más - Mercedes Sosa]

viernes, 8 de noviembre de 2013

jueves, 13 de junio de 2013

"Cometas en el cielo"


Recién termino de leer la página 380 del libro Cometas en el cielo... Fue simplemente el final del libro, pero esas 380 páginas fueron abriendo de a poquito algo en mi mente, me fueron despertando algo en el alma que ningún otro libro logró.
Luego de leer esta historia, de empezar a conocer un poquito lo que es Afganistán y todos aquellos países sumamente pobres, devastados por las guerras, deseé interiorizarme un poquito más... Tal es así, que en el epílogo del libro encontré la página web de una fundación que lleva el nombre del mismo autor del libro "Khaled Hosseini", quien desea con cuya fundación proporcionar refugios a las familias, oportunidades económicas y de empleo para las mujeres y educación a los niños.
Me destrozó el alma saber sobre el desamparo de los chiquitos, que la mayoría de ellos son huérfanos... Y como si fuera poco, bajo las circunstancias de Afganistán no se puede pretender certificados de defunción de los padres por lo que los niños huérfanos, que para la ley no lo son, no tienen la posibilidad de ser legalmente adoptados e ir por una vida mejor.
Que irónicos somos... Yo preocupándome porque tengo que esperar media hora para que el agua de la ducha se caliente, y ellos difícilmente encuentran agua, apenas para beber... Yo enojándome en el invierno cuando se me rompe el calefactor y en el verano cuando deja de funcionar el aire acondicionado, mientras que los afganos "más afortunados" viven en carpas y otros construyen pozos bajo tierra para "subsistir" tanto en los inviernos congelantes, como en los veranos terribles que deben padecer en el medio de la nada... Yo quejándome de la educación que tenemos, que aunque los sistemas educativos no sean los mejores, nos dan la posibilidad de aprender un poco de todo y ser alguien en este mundo, mientras que ellos se desesperan por poder educar a sus hijos para que no terminen en la servidumbre como ellos y que sus ideas los conduzcan y logren un país y un mundo mejor... Estamos sobrepasados de materialismo y somos tan poca cosa interiormente.
Hay tanto por saber, tanto por conocer, por informarnos... Deberíamos intentar salir de esta burbuja individualista y ambiciosa en la que vivimos y empezar a mirar para el costado, a interesarnos por el otro, por quienes nos rodean. Podríamos hacer feliz a tanta gente, que padece carencia de amor, con un mínimo gesto nuestro al que no se le podría llamar sacrificio; sino todo lo contrario, deberíamos sentir el placer, la satisfacción de dar, de ayudar. Empecemos a abrir nuestro corazón y ahí si, sentirnos útiles, sentirnos alguien, sentirnos humanos.








http://www.khaledhosseinifoundation.org/

jueves, 18 de abril de 2013

Vértigo que el mundo pare...








...Y en el futuro espero, compañero, hermanos, 
ser un buen tipo, no traicionaros. 
Que el vértigo pase y que en vuestras ventanas 
luzca el sol cada mañana. 

Pero basta de lamentos, 
brindemos, es el momento, 
que estamos todos 
o no falta casi nadie, 
que hay que apurar 
la noche que acaba de empezar. 

Vértigo, que el mundo pare, 
que corto se me hace el viaje. 
¿Me escucharás, me buscarás, 
cuando me pierda 
y no señale el norte 
la estrella polar?

lunes, 17 de diciembre de 2012




[El 21 de diciembre no será el fin del mundo. Apocalipsis significa revelación. Todo saldrá a la luz. Abramos nuestros corazones, llenémonos de Luz, de Energía, de Amor. Será una fiesta.]

Abriendo mi corazón

Todo tiene que ver con todo. Todo lo que sienta, todo lo desconocido que me ocurra es todo parte del mismo proceso, todo está relacionado con CRECER.
Ahora lo que viene es: LA APERTURA DEL CORAZÓN, creo que podría llamarlo así. Cuesta, duele, y mucho. No se imaginan lo que duele el alma. Duele porque me confunde de a ratos, me alegra en otros momentos, me enoja también... Ya ves, cuesta adaptarse a tantos altibajos emocionales.
Es como si toda mi vida, o bueno, desde que tengo uso de razón, hubiera conservado mi corazón dentro de una cajita, empaquetado, desde que vine al mundo, y nunca lo hubiera usado. O bueno, no tan así. Él siempre sintió, en determinados momentos estaba lleno de alegría, y, en otros, quizá lloró, pero a lo que voy es que nunca se manifestó. Nunca salió de sí, y por ende, viéndome desde afuera, siempre pude resultar una persona fría, descorazonada, hasta desalmada podría decir. Que fuerte eso, eh!
Pero bueno, yo creo que este proceso es el despertar de ese corazón. Ese que durante tanto tiempo estuvo allí jugando a las escondidas, porque si bien permaneció y permanece, todavía, mucho tiempo escondido, de a ratos aparece. De todos modos, como ya he dicho, este proceso duele y cuesta. Y esto sucede, porque es difícil para una persona que vivió mucho tiempo ajena a su corazón, adaptarse a él.. Cuesta tenerlo en cuenta y vivir haciendo lo que él dice. No es fácil empezar a expresar lo que siente este hermoso corazón de un momento para el otro. Pero... Duele al principio. Duele en los primeros intentos de "dar un abrazo dulce y  sincero" y decir un "te quiero mucho", con todo el significado que tiene esta frase.
Es como si a una persona que en su vida nunca hizo gimnasia, le dan un día de entrenamiento físico, es lógico  que al principio duela todo el cuerpo, pero después, éste, se va adaptando, y cada ejercicio resulta más sencillo. Algo similar sucede con el corazón hasta que se vaya abriendo y se vaya "ablandando".
Luego, a medida que va pasando el tiempo, con un poco de práctica todos los días, van a ver que lindo que es decir lo que uno siente, abrazar muy, muy fuerte a alguien que amemos, agradecer, pedir perdón, así como también expresarnos a través de las lágrimas y de las carcajadas... Vas a ver que vas a sentir el alma mas liviana y el corazón más lleno de alegría!